Reseña sobre película ‘Glass’.

El link da acceso a la edición nueva de la revista Be Plus Magazine. En esta se encuentra mi artículo sobre la película ‘Glass’ de M. Night Shyamalan con las actuaciones de Bruce Willis, Samuel L. Jackson y James McAvoy. El artículo se encuentra de la página 74 a la 81.

https://www.beplusmag.com/edicion24

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Mi incapacidad

Mi labor tiene un precio promedio.

El valor de mi tiempo puede variar.

Mi capital es el aire que respiro.

Penurias y suplicios no dejo de ahorrar.

Acumulo la riqueza de mucho dolor.

Sigo pagando la deuda de haber nacido.

¿Y por qué me vez tan resignado?

No puedo hacer nada por mi incapacidad.

Si me preguntas qué me incapacita

será que la ilusión de mi futuro no se logrará,

No puede terminar lo que no empieza.

No puede morir lo que nunca nació.

No puede ser feliz lo que alegria no conoce.

No se marchita lo que no florece.

No se cosecha lo que nunca se sembró.

No hay pregunta cuando nadie responde.

¿Y por qué tan cabizbajo me vez?

Me deprime padecer esta incapacidad.

Si me preguntas qué me incapacita

será que lo peculiar de la existencia es su futilidad.

Cada verdad tiene su mentira.

Cada bendición tiene su maldición.

No todo camino tiene un destino.

Se salva al que otro condena.

Que lo auténtico lo falso tiene más valor.

Toda paz se alcanza por un conflicto.

¿Y por qué el gris me sienta tan bien?

Me sigue paralizando esta incapacidad.

Si me preguntas qué me incapacita

será que ya no distingo el bien del mal.

¿Y por qué de mi lo que queda es la sombra?

No hay nada que me recuerde de lo que soy capaz.

Si me preguntas qué me incapacita

es mi corazón roto que no da para más.

Libro recomendado: Brothers – The Hidden History of the Kennedy Years

Autor: David Talbot

De todos los presidentes que los Estados Unidos han tenido con los que más me identifico son John F. Kennedy y Franklyn D. Roosevelt. Podría añadir a Barack Obama, pero admito que siento algo de decepción por algunas de sus acciones como el uso excesivo de drones para bombardear ciertos países y su inacción ante el issue del status político de Puerto Rico. Roosevelt fue el líder que ayudó a los Estados Unidos a recuperarse de la Gran Depresión económica de la década de 1930 y fue el líder ideal durante la Segunda Guerra Mundial. Pero con quien siento más afección y/o admiración es por Kennedy. JFK fue el tipo de político inspirador que se ve muy pocas veces. Sólo hay que leer o escuchar sus discursos como su discurso de inauguración en 1961 y su discurso sobre viajar a la luna en 1962. Su asesinato en noviembre de 1963 fue uno de los eventos más traumáticos en la historia de los Estados Unidos comparable con el asesinato de Abraham Lincoln. Su tiempo breve en la Casa Blanca se caracterizó por estar en el tiempo más caliente de la Guerra Fría con la Unión Soviética y por los problemas locales causados por la lucha de los derechos civiles de los afroamericanos cuando todavía no podían votar y aún existía la segregación racial. Su relación con su hermano Robert Kennedy, quien fue su Secretario de Justicia durante su administración, fue central en su vida privada y como servidor público. Robert también fue asesinado en 1968 cuando estaba en campaña para la presidencia. En cierto sentido, los hermanos Kennedy podrían ser considerados como mártires de la sociedad americana en su constante lucha por convertirse en lo que siempre han clamado ser, pero que nunca han logrado ser realmente… ser el mejor país del mundo y ser la lumbrera de la democracia.

En 2007 el escritor David Talbot publicó su libro titulado ‘Brothers: The Hidden History of the Kennedy Years’. La intención principal de este libro era el renovar el interés por la reapertura del caso del asesinato de JFK. La versión oficial de lo sucedido es que Kennedy fue asesinado por Lee Harvey Oswald, pero muchas dudas quedaron al respecto lo que dió pie a la formulación de múltiples teorías de conspiración. Aún hoy día, más de la mitad de la población del país cree que hubo una conspiración. Pero el libro es mucho más que eso. Es un recuento muy personal de la vida de los hermanos Kennedy en el servicio público. El relato incluye descripciones y testimonios de sucesos importantes como las decisiones que tomaron sobre la situación de los derechos civiles, sus decisiones sobre la intervención americana en Vietnam y la crisis de los misiles en Cuba en 1962. La descripción de asesinato de JFK y su efecto en su hermano, viuda Jackie y todo su personal de confianza es cruda y emocional. Y desde ese punto en el libro Robert Kennedy se convierte en la figura central del texto. Se describe cómo Robert lidia con el dolor y el luto de la muerte de su hermano, las fricciones que tuvo con el presidente sucesor Lyndon B. Johnson, sus iniciativas extraoficiales por averiguar la verdad de lo sucedido (que incluye el preguntarle cara a cara a Jimmy Hoffa si fue él el responsable) y su corrida como candidato presidencial hasta su muerte en 1968.

El libro no es sólo un cuestionamiento sobre la versión oficial de la muerte de JFK sino que también es un buen texto biográfico de los hermanos y un tributo a su labor pública y lo que significaron en la cultura e historia del país. Hay que admitir que una lectura como esta puede motivar al lector a colocar en un pedestal a las figuras de las que se lee. Debo decir que los hermanos Kennedy no fueron seres perfectos y muchas de sus decisiones, acciones e inacciones, pueden resultar cuestionables. Pero es innegable el impacto que ambos tuvieron en la psiquis colectiva y en la historia del país, y quizás del mundo.

Cita del libro: “Cuando Robert Kennedy obtuvo las noticias (del asesinato de Martin Luther King, jr.), se dirigía a unos de los vecindarios más pobres de Indianapolis, donde se abriría formalmente en un mitin público los cuarteles de ese estado para la campaña ‘Kennedy para presidente’. El jefe de la policía le advirtió que no fuera a ese ghetto. Disturbios furiosos motivados por el asesinato de King se esparcieron por todo el país, incluyendo la capital de la nación donde llamas encendían el cielo a sólo bloques del capitolio. Pero Kennedy insistió en continuar con su aparición. … Fue Kennedy quien le llevó las noticias terribles esa noche – el público expresó un gran dolor como si les hubieran golpeado en el estómago. Y fue él quien los consoló. Él era el único líder blanco en América al que se lo hubiesen permitido. … “Para aquellos que son negros y están tentados a llenarse con odio y desconfianza por la injusticia de tal acto contra toda la gente blanca, sólo puedo decir que siento en mi corazón el mismo sentimiento. Un miembro de mi familia fue asesinado, pero él fue asesinado por un hombre blanco.” Fue la primera vez en que Kennedy mencionó la muerte de su hermano en un discurso público en los Estados Unidos. Y entonces compartió con la muchedumbre cómo había aprendido a lidiar con lo que era insoportable. Citando el pasaje de Aeschylus que se sabía de corazón, les recordó lo que ya sabían, que sólo el tiempo haría de su miseria algo más grande: “En nuestro sueño, dolor que no puede olvidarse cae gota a gota en el corazón, hasta que en nuestro desespero, en contra de nuestra voluntad, llega sabiduría de la horrenda gracia de Dios.” Finalmente, les urgió a no recurrir al enojo sino que honraran el mensaje de paz de King.”

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Vida desperdiciada

¿Se han fijado del tamaño de la sombra

de una vida que se desperdició?

¿Han visto la mirada perdida

de quien su horizonte perdió?

Ya no tiene nada que buscar

el que no supo ambicionar

con obtener mucho más

que una ilusión recurrente de libertad.

Le parece el mundo al revés

al que no supo comprender

que la única verdadera salvación

es más desapego y menos religión.

Esclavos somos desde el nacer,

expectativas heredadas hay que padecer.

Lo que creemos es el llamado de una vocación

podría ser una implantada precondición.

Sueñas al observar la luna llena,

quieres ser extraordinario como una estrella.

Pero no cuentas que para llegar al cielo

antes debes andar por un doloroso sendero.

¿Han notado la falta de sonrisa

de una vida que se desperdició?

¿Han escuchado al que levemente suspira

porque nada logró?

Ni el agua más pura puede limpiar

remordimientos que persisten la memoria manchar.

Fantasmas del pasado con la predicción

de un futuro malsano que desemboca en desolación.

Las huellas que dejas al caminar en la playa

el que las olas las borre no hace falta.

La erosión de fe no la puedes detener,

no importa la roca el tiempo tiene más poder.

Hasta el tope seguimos subiendo la piedra,

una vez arriba caemos al fondo de la cuesta.

Las emociones rugen como un volcán

como lava las malas decisiones todo destruirán.

Sueños por un mejor mañana no dejamos tener

pesadillas son que nos negamos a entender.

Todas las metas tienen una línea final

siempre hay el que tropieza y no logra cruzar.

¿Y qué hacer cuando perdido todo está

para una vida que no debió comenzar?

Rendirse o persistir…

Insistir o desistir…

Nacer o no existir…

¿Tenemos o no elección?

Desperdicia vida el que no tiene valor

y deja que el miedo paralice su corazón.

Desperdicia vida el que acepta una verdad

ciegamente inhabilitando así su razonar.

Desperdicia vida el que cierra las puertas

a nuevos conocimientos y nuevas experiencias.

Desperdicia vida el que no sabe diferenciar

una muerte penosa de una muerte por piedad.

¿Estás desperdiciando tu vida

o viviéndola plena?

Como te amé

Quien en el pasado busca

aquello que tanto dolió

sabrá que lo que desentierra

volverá a doler.

Pero eso que una vez

el centro de todo representó

no hay qué lo sustituya

ni quien lo entierre otra vez.

Tu recuerdo mi sombra detesta

por esa luz que siempre emanas

que el sol mucho más intensa

y a mi sombra hacía desaparecer.

Mi atrición no me deja ver

el brillo de lo que tú eras,

el faro que a la bahía me acerca

y al tú no estar yo encallé.

¿Habrás sabido cuanto te amé?

¿Habrás apreciado cuanto te amé?

Cuando las palabras no bastan

en silencio todo corazón quedará.

Y lo que nadie sabrá… es que

no quiero volver amar como te amé.

Creía que todo eras

y de pronto el todo nada fue.

Un nihilismo cósmico

me reveló que poco te importé.

No quiero olvidar mas quiero amnesia

y así desintegrar mi identidad

esa que tú ayudaste a formar

con esperanza y una fútil fe.

¿Habrás sabido desde cuando te amé?

¿Habrás sabido lo que sufrí porque te amé?

Quizás para ti sea sorpresa

que por tu amor hubiese dado lo que sea.

Y así nadie sabrá que eres el amor de mi vida

y que no volveré amar como te amé.

Se busca

Una sombra cubrió la luz,

nuestro instinto nos adaptó a esa oscuridad.

No vemos lo que es realidad

y en tinieblas busco una razón.

Sin óptima visibilidad

andamos tanteando cada paso y cada posibilidad.

Sin idea de lo que hay en frente

en tinieblas buscamos una razón.

Se busca la respuesta

a la pregunta que tanto nos evade.

Se busca un Dios

más humano y menos omnipotente.

Se busca un deseo

que no esclavice y nos ilumine.

Se busca una razón.

Mientras seguimos tropezando

vamos llegando paso a paso.

De seguro hay algo al final

que al vacío frente a nosotros podrá llenar.

En tinieblas buscamos una razón.

Sin remedio caemos cuando pisamos mal

y no siempre tenemos la voluntad para continuar.

Aquellos que no se logran levantar

sienten cómo quedan bajo los pies de los demás,

esos que en tinieblas siguen buscando una razón.

Se busca la chispa

que encienda una divinidad inherente.

Se busca un salvador

que me niegue la mano cuando en el suelo me encuentre.

Se busca un enemigo

que con su maldad la verdad nos enseñe.

Para todo, se busca una razón.

San Juan 11:35

Lo escuché llorar sin fin,

desahogando su dolor,

con sus manos acariciando su corazón

mientras abrazaba una esperanza.

Lo ví orando por tí

con mucho fervor,

arrodillado pidiéndole al Creador

otra oportunidad para la raza humana.

Su presencia está aquí,

su naturaleza es todo amor.

No esperes a que tu vida sea destrucción

para arrepentirte mañana.

Tú siempre haz estado junto a mí,

ahora lloraré junto a tí,

ambos buscaremos una razón

por la cual todo nos falla.